Delirio 

De los siete pecados capitales, creo que la pereza sería al que más se me podría llegar a asociar. No me considero una persona perezosa, pero ha tenido que llegar una pandemia mundial y un confinamiento para que me abra un blog. Era un propósito firme cuando entré en la Universidad. Como afición, y como buen estudiante de periodismo. Cinco años después lo he cumplido. El no haberlo hecho antes no ha sido por falta de tiempo. Al contrario. He tenido más que de sobra. ¿Por qué entonces ahora, y no antes? Que pereza pensarlo.