Criterio


Le hice saber que la entrevista no sería publicada en ningún espacio, que simplemente tenía una finalidad académica. Y esa era mi intención. Sin embargo, su interesante testimonio y su útil lectura, sumados a la impopularidad de este blog, me impiden cumplir mi promesa inicial y hacer público un fragmento de esta entrevista realizada durante el desarrollo de mi Trabajo de Fin de Grado, titulado "La figura del periodista Freelance en España: análisis de modelo de negocio y situación laboral".

Más de mes y medio después de intentar contactar con ella, y tras tres pitidos telefónicos entrecortados, Bárbara Celis (Madrid, 1973) atiende amablemente a mi llamada. Lo hace desde Roma, su residencia actual, a la que le preceden Londres, Nueva York y Taiwán, los otros tres destinos donde esta periodista del World Food Programme (Programa Mundial de Alimentos de la ONU), ejerció durante veinte años como freelance, informando para El País, El Confidencial o TVE, entre otros medios. 

Especializada en el periodismo cultural, e involucrada en el cambio climático, Celis, que también ha dirigido y producido el documental Surviving Amina, charla distendidamente sobre la figura del autónomo en el periodismo español , su manera de trabajar, y su enorme precariedad en la profesión. El contexto de la charla -un trabajo de investigación con unos objetivos específicos- limita el proder profundizar en más cuestiones interesantes, pero no en incidir en la realidad actual del freelance, ni en conocer la experiencia y visión de una trotamundos independiente y comprometida con la labor periodística.

 

DI: ¿Qué funciones implica la autogestión en un periodista freelance? ¿Cómo describiría esta autogestión, cree que es una dificultad añadida o le resulta positivo controlar toda su actividad profesional? 

BC: En mi caso siempre me ha resultado positivo controlar toda mi actividad, pero entiendo que no es fácil para cualquiera. Es importante organizarse y que no se te acumule el trabajo, tener claro cuando tienes el deadline, no excederse en las palabras etc. Al final es tener mucha disciplina personal para cumplir con todos tus clientes. También tienes que ser muy constante y no parar de vender temas. En general un periodista es periodista las 24 horas del día, pero un periodista freelance lo es 48 horas al día. Cualquier tema que veas o escuches es susceptible de convertirse en una historia que puedes vender a varios medios, pero sabiendo a quiénes puedes vendérselo , y con qué tipo de enfoque. 

 

¿En qué se basa el precio de un producto o servicio informativo?  ¿Podría ponerme un ejemplo aproximado de las piezas más caras y las más baratas que ha vendido?  

En los buenos tiempos del periodismo freelance, es decir, antes de la crisis de 2008, me podían llegar a pagar entre 1000 y 1500 euros por la portada de El País Semanal. Luego eso se redujo a probablemente la mitad. En mi caso sí que he negociado en ocasiones, como en la cobertura del Huracán Katrina en Nueva York, para lo que me ofrecían 150 euros la pieza y les dije que para eso o cobraba el doble o no iba. Pero eso solo han sido discusiones puntuales. Las valoraciones en la prensa española siempre se han hecho muy mal. Cuando se comenzó a escribir en web, en El País pagaban 30 euros por una pieza de menos de 400 palabras. Eso fue lo más barato que vendí. 

 

Se dice que uno de los problemas a los que día a día se enfrenta un periodista freelance es la financiación así como los impagos de algunas empresas ¿Cómo se busca una financiación estable? ¿Hay algún tipo de protocolo que ampare a un freelance ante una situación de impago? 

Respecto a los impagos los freelances estamos muy desprotegidos. No hay protocolo. Yo una vez contacté con la Asociación de abogados de la prensa después de un impago y me dijeron que era tan complicado pelearse por ese dinero (creo que eran 200 euros), que lo dejara estar. Legalmente no tienes ningún techo y no tienes a nadie a quien recurrir. Por eso se aprovechan mucho de la gente joven sobre todo. Están muy desamparados.

 

¿Cree que el periodista freelance es una figura desprotegida o susceptible de más riesgos que la de un periodista en plantilla? ¿Podría mencionar alguna situación de riesgo o de desventaja que haya vivido ejerciendo como autónomo?  

Completamente. Infravalorada y desprotegida. Si hubiéramos hecho huelga hace años, algunos periódicos no hubieran salido adelante. Se tira mucho de los freelance pero no se les valora en absoluto. Yo por ejemplo cuando me mandaron ir a cubrir el Huracán Katrina no tenía seguro médico porque no podía pagármelo. Y si en esa situación te pasa algo no hay nadie que te lo pueda pagar. Al final tuve que negociar de palabra que si me pasaba algo ellos me lo pagarían. Pero si lo hubiese necesitado yo no sé si lo hubieran cumplido o no. Las dificultades actuales para encontrar trabajo en un medio de comunicación sitúan al periodismo freelance en el mapa laboral como una figura profesional alternativa, sin embargo, parece que el desconocimiento de esta figura lo mantiene todavía en un segundo plano. 

 

¿Qué grado de responsabilidad tienen las facultades sobre esta realidad? ¿Están ignorando y desatendiendo esta vía profesional?  

Sí, cien por cien. La están ignorando y desatendiendo. Cuando yo empecé a trabajar la idea del freelance se veía como una idea muy romántica. Pero la realidad de cómo es y trabaja el freelance no me lo había explicado nadie hasta que empecé a trabajar sobre ello. Creo que la principal carencia que tienen las facultades de periodismo es que no hay periodistas enseñando periodismo. Y con más razón debería haber ahora periodistas en las facultades, por los grandes recortes de plantilla que ha habido y el mayor número de autónomos que está habiendo.

 

¿Puede un periodista ganarse la vida como freelance? Dígame cuáles son, a su juicio, los aspectos más importantes a tener en cuenta para poder vivir de ello.  

A día de hoy no conozco freelances de mi edad que vivan de ello. Los pocos que conozco lo están pasando realmente mal para llegar a fin de mes. Sin embargo antes conocía un montón y que además vivían bien, por lo menos en Nueva York. Creo que tal y como está planteado el mundo del freelance hoy en día, y sobre todo poniendo el foco en el periodismo de calle, es un mundo para gente joven. Porque si tienes una familia es muy difícil compaginar esa incertidumbre económica con esa falta de apoyo y de seguros médicos. Pero las claves para vivir de ello son dar calidad y hacer buen periodismo, tener disciplina, y ser constante, es decir, no dar una noticia y desaparecer tres meses. También es muy importante conseguir al menos un, o dos clientes fijos.

 

El último informe de la FAPE (Federación de Asociaciones de Periodistas de España) recoge que el número de freelance en el sector del periodismo y la comunicación va en aumento. En su opinión, ¿se debe esto a una elección personal de los trabajadores o a una alternativa forzosa?

A una alternativa forzosa. España siempre ha sido un país de un trabajo fijo, similar por ejemplo a Italia. En cambio otras culturas como la anglosajona son más de cambiar de trabajo cada cierto tiempo.

 

¿Qué consejo le daría a un futuro freelance? 

Armarse de paciencia y pelearte en la medida de tus posibilidades. Si realmente es el trabajo que te gusta acabas encontrando una vía para conseguir esos mínimos ingresos para tirar adelante. Aún así, que no se te vaya la salud en ello porque la inseguridad al final te puede acabar trastornando.