Criterio
Ya lo dijo Djokovic: “El tenis es un juego mental. Todo el mundo está en forma, todos los jugadores pegan grandes derechas y grandes reveses”.
De lo
que va de siglo, Andy Murray y Juan MartÃn Del Potro son, con permiso de
Wawrinka, los dos tenistas que, hasta la llegada de la Next Gen,
más se han acercado al nivel de las ya indiscutiblemente tres mejores raquetas
de la historia de este deporte: Federer, Nadal y Djokovic. El británico y el
argentino cuentan con un gran palmarés que podrÃa lucir mucho más abultado de no haberse topado con un fatal enemigo: las
lesiones.
En
mayo de 2009 yo iba a sexto de primaria y era alevÃn de segundo año en el
Atlético de Madrid. Estaba terminando el curso y la tercera de las cinco
temporadas que jugué en el club. La mención procede porque fue en aquel mes de
aquel año cuando acudà por vez primera a ver tenis profesional en directo,
concretamente unos cuartos de final en sesión de tarde del Mutua Madrid Open,
en la Caja Mágica.
Casualmente,
aquella semana me habÃa lesionado. Compitiendo en una prueba de atletismo con
el colegio, tuve un tirón fuerte en la zona de la ingle y del aductor. Esta molestia
me impidió ir a entrenar con mi equipo durante la semana y, a priori, ser baja
para el partido del sábado. Pero la tarde del viernes, la misma en la que
yo disfrutaba del tenis, mi entrenador
llamó a casa para informar de que necesitaba un jugador más para el partido, se
lo dijo a mi madre, y esta me lo comunicó a mÃ. Mi respuesta fue que le dijera
que sÃ, que me metiese en la convocatoria.
Lo que
me pasó al dÃa siguiente en el partido fue una anécdota para contar. A pesar de
estar tocado fui titular, pero tardé cinco minutos en resentirme de la lesión,
en ser sustituido, y en ver cómo el compañero que entraba en mi lugar metÃa gol
en el primer balón que tocaba. La casualidad de esta historia, sin embargo, no reside
en esta anécdota, utilizada para contextualizar, sino en el hecho de que el encuentro
de tenis que yo presenciaba hace doce años estando lesionado, era un Murray-Del
Potro.
Nadie
se imaginaba en ese momento que a esos dos pedazo tenistas con los que aquel
chaval se embobaba viéndoles golpear la pelota, les tocarÃa vivir con los años
un auténtico calvario de lesiones. Y no precisamente por tirones en el aductor.
Del
Potro, campeón del US Open en 2009, de la Copa Davis en 2016, bronce en los
JJOO de Londres, y plata en los JJOO de RÃo, comunicaba el pasado 23 de marzo
que acababa de ser sometido a su cuarta operación de rodilla. “La definitiva”, titulaba
el argentino. Una secuencia de intervenciones en su rodilla derecha que
comenzaba en junio de 2019 después de sufrir su segunda fractura en
la rótula. Desde entonces, el gigante de Tandil no ha podido levantar
cabeza. Al no haber progresión en la etapa de rehabilitación de esa primera
operación, “Delpo” viajó a Miami para una segunda operación en
enero de 2020. Sin embargo, la pesadilla continúo con la llegada de la
pandemia, pues el tandilense no se recuperó bien de la intervención al sufrir
mucho dolor y decidió viajar en septiembre a Suiza para una nueva operación, la
tercera. Una cirugÃa que no serÃa la última, pues como explicaba en esta
reciente publicación, se operaba en Chicago una cuarta vez. "Sentà la
fuerza para no bajar los brazos. No quiero dejar de intentarlo".
A
pesar de todo, la rodilla no es lo único que le ha hecho pasar por el quirófano
al argentino. A las cuatro intervenciones de rótula en tres años, hay que sumar
otras cuatro cirugÃas de muñeca, una en la derecha y tres en la izquierda. Esto
ocurrió entre 2010 y 2015, lo que hizo que tuviera que renunciar a cantidad de
partidos y de torneos.
Al
otro lado de la cancha, en aquel partido sobre la arcilla de Madrid se
encontraba Andy Murray. Ganador de tres Grand
Slam, una Copa Davis (2015), y oro olÃmpico en Londres 2012 y RÃo 2016, al
escocés la primera mala noticia le llega en 2017. Después de sufrir molestias
en la cadera derecha, le es diagnosticado un pinzamiento de cadera que le
obliga a pasar por el quirófano en enero de 2018 para someterse a una
artroscopia. Pero, como apunta Vicente de la Varga, traumatólogo deportivo, para
Andy la artroscopia llegó muy tarde. El desgaste del cartÃlago articular,
la artrosis de cadera que ya presentaba, le impidió volver a competir como
antes. Por esa razón, y después de sufrir un auténtico infierno para intentar
regresar bien y sin dolor, en enero de 2019 anuncia entre lágrimas que abandona
el tenis. Una retirada a la que el propio Del Potro reaccionó: "Por favor, Andy, no dejes de intentarlo. Sigue luchando. Puedo imaginar tu dolor y tristeza. Espero que puedas superar esto. Mereces retirarte en tus propias condiciones, cuando llegue el momento. Te amamos y queremos verte feliz y hacerlo bien".
Como bien se cuenta en el documental al que Murray accedió para mostrar su viaje emocional y de superación con las lesiones, “Resurfacing”, de Amazon
Prime Video, la mentalidad,
ambición, y ética de trabajo del ex número uno del mundo hizo que se resistiera
a poner fin a su carrera, al menos de esa manera. Decide informarse sobre
diversas alternativas que puedan tratar de acercarle de nuevo a la pista, y
termina encontrando una solución. Su decisión y la de su equipo, es la de someterse a una segunda y última operación,
precisamente en el mismo mes que anunciaba su retirada.
El tÃtulo de su documental responde al nombre de esta operación que, como apunta Vicente de la Varga, consiste en una prótesis de cadera tipo resurfacing o de recubrimiento, una prótesis que pretende sustituir la articulación dañada por unos componentes metálicos, para recuperar la funcionalidad y eliminar el dolor. La intervención y su posterior rehabilitación resultan ser un éxito y el jugador cumple su sueño de volver a empuñar una raqueta en el circuito ATP. Lo hace en verano de 2019, cuando gana en dobles el torneo de Queens junto a Feliciano López. Gradualmente regresa a las pistas, a coger sensaciones, a tratar de volver a encontrar la versión que le hizo dominar el circuito durante 41 semanas. Y no iba mal encaminado. En individuales, Murray llegó a ganar el European Open de Amberes. Lo hizo frente a Wawrinka, levantando emocionado este ATP 250 que le ayudó a dar un primer paso para un objetivo que, sin embargo, a dÃa de hoy parece encontrarse muy lejos. El escocés, actual 120º del ranking, no ha sido capaz de pasar de segunda ronda en los últimos US Open y Roland Garros, torneos a los que acudÃa con invitación, mientras que en Australia no pudo jugar por haber dado positivo dÃas antes por Covid.
A diferencia de otros deportistas cuando los resultados no les acompañan, lo que sà acompañará a Murray y a Del Potro, independientemente de volver o no a ser los jugadores que fueron, será la satisfacción de saber que lo dieron todo, de ser guerreros dentro de una pista, pero sobre todo perseverantes fuera de ella.
A dÃa nueve de febrero de 2022, Juan MartÃn Del Potro ha jugado el que probablemente sea su último partido de tenis. Lo ha hecho contra un amigo y compatriota, Delbonis, y en su casa, Argentina. Con una emoción incontenible para él y contagiosa para los presentes, el jugador tuvo que hacer una pausa en el último juego del partido para secarse las lágrimas, en el que servÃa para tratar de evitar una derrota anunciada. La emoción le pudo, a él y a todos los que sabemos lo que supone su retirada en el mundo del tenis.
Un pedazo de tenista y un gran tipo al que la rodilla le ha dicho basta. “Deseo dormir sin dolor en la pierna después de dos años. Y es lo que voy a intentar a partir de mañana. Es muy difÃcil seguir con las molestias. Tengo la vida por delante y quiero vivirla en paz. Tengo que mejorar mi pierna porque me cuesta vivir”. Al igual que hizo Murray, la historia de Del Potro y de su proceso de recuperación tiene ya también una serie documental que emitirá Star+ este año. Cabe un rayo esperanzador, no obstante, en las palabras de "La Torre de Tandil". "Hoy es un punto y a parte y a partir de ahora quiero mejorar mi pierna. "Hay casos en el tenis que cierran la persiana y después, milagrosamente, vuelven. Esa ventana la voy a dejar abierta siempre".
Escribiendo esto me acuerdo de una frase que, precisamente la Confederación Argentina de Baloncesto, le dedicaba a Andrés Nocioni el dÃa de su retirada: “Él es el ingrediente de lucha que usamos, como último recurso, para cazar imposibles.” No se me ocurre una frase más acertada para referenciar, en términos de lucha y perseverancia con las lesiones, a Juan MartÃn Del Potro. Nos aferraremos a los puntos y a parte y a las ventanas abiertas. Pero, en cualquier caso, gracias, Delpo.

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